Tu IA es una monja de clausura y por eso no vendes una mierda(El secreto que te está arruinando)

Mira, hace poco me senté a tomar un café con un tipo que se creía el más listo del barrio porque había «automatizado» todo su negocio con Inteligencia Artificial. El tío estaba orgulloso, sacando pecho como un palomo.

«Alex», me soltó con una sonrisa de sabelotodo, «ya no escribo ni un solo anuncio. La IA lo hace por mí. Es educada, no comete faltas y siempre queda bien con todo el mundo».

Le pedí que me enseñara sus resultados. El pobre infeliz estaba en números rojos. Sus textos eran tan limpios, tan correctos y tan aburridos que daban ganas de dormir una siesta de tres horas. Aquello no era publicidad, era un somnífero digital. Su IA era como una monja de clausura intentando vender lencería erótica: mucha buena intención, pero ni una pizca de pecado, de deseo ni de realidad.

La gente no le compraba porque no sentían nada. Eran palabras vacías que resbalaban por la mente de sus clientes como el agua por un cristal limpio.

La trampa de la «máquina educada»

El gran problema que tienes, y que nadie te cuenta, es que la IA está programada para ser insoportablemente simpática. Está diseñada para no molestar, para no mojarle la oreja a nadie y para ser lo más sosa posible.

Pero los negocios no funcionan así. Para que alguien te suelte su dinero, primero tienes que agitarle las tripas. Tienes que decirle algo que le duela, que le haga soñar o que le toque las narices. Si tu IA escribe como un libro de texto de primaria, el mercado te va a ignorar con la misma velocidad con la que se espanta una mosca.

La IA por sí sola es un loro bien educado. Si tú no sabes cómo meterle los dedos en el ojo, si no sabes cómo obligarla a que sea agresiva, divertida y humana, solo estás gastando electricidad para nada. Estás siendo un clon más en un mar de mediocres.

Aprende a domar a la bestia de una vez

Si estás harto de que tus mensajes tengan el carisma de un yogur desnatado, he preparado algo para ti. He montado una Masterclass sobre ChatGPT para Emprendedores donde vamos a dejarnos de tonterías y vamos a ir a por el botín.

Te voy a enseñar:

  • El método para que la IA deje de ser una monja y empiece a ser un vendedor que muerde.
  • Cómo inyectar tu propia personalidad en la máquina para que nadie sospeche que te ha ayudado un algoritmo.
  • Los trucos para crear anuncios que obliguen a la gente a sacar la tarjeta de crédito por puro impulso.

Puedes seguir enviando correos que nadie lee y anuncios que nadie pincha, o puedes entrar aquí y aprender a usar la herramienta más potente del siglo para forrarte de verdad. Tú verás si prefieres pedir permiso o pedir paso.

[Entra en mi Masterclass de ChatGPT y deja de ser un soso digital]